Esta lucha no la libro sola. Tal vez no pueda ver tus perfectos ojos a mi lado, no pueda sentir tus manos frías en mi espalda o escuchar tu respiración antes de dormir. Pero nunca olvidaré todo el tiempo que pasamos juntos. Me has hecho ver mundos que no cabían en mi imaginación, me has hecho estremecer bajo sentimientos tan reales y fuertes que más de una vez perdí el equilibrio. Cogiste mis manos entre las tuyas y me guiaste por un camino ligado estrechamente a ese amor tan dulce y salvaje que das. Me elegiste a mí para hacerme bailar bajo la luna, riendo sin parar, llevando las manos al cielo, sintiéndome libre.
Me enseñaste a escuchar las voces que viajan con el viento, me despertabas a medianoche para leer las estrellas y besabas mis mejillas al amanecer. Me susurrabas al oído la manera correcta de actuar a cada instante, como un maestro enseña a su alumno a usar una espada, tú me enseñaste a usar el silencio, porque, a veces, un silencio causa más daño que un filo de metal arrancándote el alma. Siempre estuviste a mi lado, siempre fuiste mi compñero. Libramos juntos millares de batallas y a pesar de las heridas seguíamos adelante, nunca me dejaste caer, siempre aferraste mi mano con todas tus fuerzas. Y cuando yo intenté soltarte, me tendiste tu otra mano sin pensártelo, dándome cuenta yo de mi error. Siempre supe que algún día te marcharías y que yo acabaría olvidándote. Y lo has hecho, te has ido, pero sé que, aunque sea en la distancia, sigues luchando junto a mí.
Porque me lo diste todo, sin apenas darte cuenta de que lo hacías.
.
.

Qué bonito Clari, me han emocionado tus palabras, me identifico mucho con ellas!!! Eres muy buena escribiendo wapisima!!! xDDD
ResponderEliminarPD: Soy Wendy eeeh!!
Gracias preciosa! (:
ResponderEliminar