Con sólo una sonrisa congelas mi corazón, me enfrías la piel, ralentizas mi circulación. Influyes tanto en mí que llega a ser peligroso. Mas no deseo otro descanso que no sea en tus brazos. Llegaste a mi mundo y contigo llegó el invierno, el frío.
Gélido e iracundo, así eres tú. No hay forma de cambiarte. Bajaste la guardia y me dejaste ver más allá de esa frigidez. En tus abrazos hallé calor y cada abrazo fue una oleada de amor.Me enamoré de la forma más irracional. Cuando pienso en ti mi corazón se endurece, noto en mi pecho un bloque de hielo. Es la forma que tiene mi ser de decirme que nuestro amor es imposible. Es la forma en la que tú me dices que me amas, congelando mi iluso corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario